AISI 316L
AISI 316L por láser cladding: recubrimiento inoxidable para piezas expuestas a corrosión y choques térmicos.

AISI 316L – Recubrimientos por Láser Cladding
El AISI 316L es un acero inoxidable austenítico con bajo contenido en carbono, ampliamente utilizado por su excelente resistencia a la corrosión y su buena soldabilidad. Es uno de los aceros inoxidables más conocidos y empleados en la industria, sobre todo en aplicaciones donde hay exposición continua a agua, ambientes marinos o productos químicos moderadamente agresivos.
A diferencia de otros inoxidables más comunes (como el 304 o el 430), el 316L contiene molibdeno (Mo), que le confiere una mejor resistencia a la corrosión localizada (picaduras y grietas) en entornos clorados y marinos. Su bajo contenido en carbono reduce el riesgo de corrosión intergranular tras procesos de calentamiento.
En Vanguard Laser Systems lo aplicamos mediante láser cladding, logrando recubrimientos homogéneos, adheridos y con mínima dilución. Esto permite reforzar superficies críticas de componentes que deben resistir la corrosión sin comprometer sus propiedades mecánicas originales.
Composición y propiedades del AISI 316L
Hierro (Fe): balance.
Cromo (Cr ~16–18 %): resistencia a la oxidación y a la corrosión.
Níquel (Ni ~10–12 %): estabilidad de la estructura austenítica.
Molibdeno (Mo ~2–3 %): mejora notable frente a ambientes clorados.
Carbono (C ≤0,03 %): evita sensibilización y corrosión intergranular.
Propiedades típicas:
Resistencia a la corrosión en ambientes marinos, soluciones salinas y químicos moderados.
Buena ductilidad y tenacidad incluso a baja temperatura.
Dureza moderada: ~200 HB, que puede incrementarse con geometría de cordón y recubrimiento multicapa.
Excelente soldabilidad y compatibilidad metalúrgica con otros aceros.
Ventajas del AISI 316L aplicado con láser cladding
Baja dilución (<5 %): el recubrimiento mantiene las propiedades inoxidables de la capa aplicada.
Ausencia de poros y grietas: gracias al control del proceso láser.
Espesor flexible: desde 0,5 mm hasta varios milímetros.
Protección contra corrosión localizada: picaduras y grietas en agua de mar o soluciones cloradas.
Menor deformación de la pieza base: aporte térmico reducido, ideal para componentes de precisión.
Aplicaciones industriales del AISI 316L
El 316L se utiliza en aplicaciones donde la corrosión es la principal amenaza y la dureza extrema no es prioritaria:
Industria naval y offshore: bombas, válvulas, bridas y ejes en contacto con agua de mar.
Procesado químico y farmacéutico: reactores, agitadores, recipientes a presión, mezcladores.
Generación de energía: componentes auxiliares expuestos a condensados corrosivos.
Alimentación: equipos en contacto con líquidos y productos clorados.
Química: Bombas dinámicas y volumétricas, decanters centrífugos, centrifugadoras verticales.
Mecánica general: piezas que requieren protección frente a corrosión sin necesidad de dureza excesiva.
Comparativa con otras aleaciones
Vs. AISI 309: el 309 ofrece mejor comportamiento a altas temperaturas, mientras que el 316L es superior frente a corrosión en ambientes húmedos.
Vs. Inconel 625: el Inconel es mucho más resistente en química agresiva y altas temperaturas, pero con un coste mayor.
Vs. Stellite 6: el Stellite resiste desgaste abrasivo extremo, pero no la corrosión marina como el 316L.
Conclusión
El AISI 316L es un acero inoxidable versátil, fiable y económico cuando la prioridad es resistir la corrosión en entornos marinos, químicos o alimentarios. Aplicado mediante láser cladding en Vanguard Laser Systems, ofrece recubrimientos duraderos, libres de defectos y adaptados a cada componente, prolongando la vida útil y reduciendo paradas por corrosión prematura
En Vanguard, el 316L es uno de los materiales que mantenemos en stock permanente.